PASIONES AJENAS – cuento

Dicen que al morir se ve pasar la vida ante los ojos como en una película. Lo raro es que, aparte de un sabor metálico en la boca y un deseo inmenso de dormir, la única imagen que le llegaba era un sonido, más bien un ruido rítmico y molesto, que sonaba como Fatán, fatán……fatán, fatán……..fatán, fatán……el tren “A” que tomaba todos los días para ir a trabajar a la bodega de Lino. Pero las imágenes se difuminaban en un verde brillante que le era completamente desconocido, no era el verde oscuro y grisáceo de los arces y robles que bordean los viaductos, era un verde caluroso, montaraz, como el que le había descrito la vieja, sí, eso era, un color ajeno y hermoso.

Recordaba el mismo sonido que había sido marco de la mayor parte de su vida: fatán, fatán…..fatán, fatán…..el frío, el entumecimiento de la mejilla contra el cristal de la ventana del tren, noviembre, gris y naranja…….NEXT STOP NEW ROCHELLE…..READY FOLKS FOR NEW ROCHELLE…….el andén de madera, la brisa fría, las escaleras de metal y caminar ocho cuadras desde la estación hasta el “basement” de “mala bebida”, el primo a quien en familia apodaban Tico. Estaba en silla de ruedas desde la guerra del golfo, no porque fuera héroe de cien batallas sino por un raro accidente en que le cayó un atado de cuatro tanques de acero inoxidable, con 20 galones de cerveza cada uno, mientras los descargaba de un camión del cuerpo de infantería de marina. Ahora vivía solo en un apartamento de planta baja, que disfrutaba del privilegio de un “beisman” en New Rochelle, al lado de una marina preciosa que parecía que se la pasaba más congelada que con botes, pero que permitía el raro privilegio de ver el juguetear de las ardillas mientras se preparaban para el invierno.

  • – …my brother, how are you?…how the fuck are you?
  • – deja la vaina Tico que tamo en el talk de la república.
  • – Maldito campesino, aprende inglé mejol será.
  • – Lo hablo mejol que tu cien vece, jodedol…
  • – Ey, coño no me diga eso aquí que tamo en pari….
  • – Mira lo que te traje…pa’que no joda….

  • – A two dollar bottle of wine?, ta ejpléndido tú eh?……y la vieja?
  • – Qué vieja?
  • – Tía Secundina….coño, cómo que qué vieja? Tú tá creisi coño?
  • – Ah!…ella tá bien … hablando siempre de que dique vamo a viajá pa’la república pero yo nunca tengo tiempo.
  • – Ven que te tengo un pal de velduga. La que te toca a ti tá bomba y con la mía no te meta, ok?.

Siempre me intrigó el orgullo de algunos de ser yanqui en tierra yanqui, a la hora de la hora todos volvíamos a hablar dominicano. Cuanto más inglés le podíamos meter mejor. A la vieja le jodía eso, “aprende a hablar correctamente” me repetía en una lengua casi cómica por lo lejana. Con el tiempo aprendí a usar un buen castellano cuando hacía falta, y un dominicano fluido el resto del tiempo. El inglés era sólo para trámites y escuela, o para el ocasional policía que a veces nos detenía. La vieja había empezado a claudicar y a usar el dominicano “neoyorquino” desde hacía tiempo, pero mantenía el distante castellano de escuela para usarlo junto con el vestido negro de ir a misa y masticarlo como las tortas de casabe con dulce de guayaba que le mandaba doña Natividad, la tía de Tico por parte de su papá.

Tal vez el miedo extremo era como un placer reservado a los más frágiles, todo se percibía como amortiguado, deforme, distante, entumecido, refractado, cualquier cosa menos doloroso, pero le permitía pensar a través de una bruma que lo llenaba todo, y le seguían llegando las memorias distantes en el tiempo…

Qué maldita vaina! Dejé escapar tantas.

Todos soñamos con revelaciones importantes que nos surgen al momento de entregar el aliento. Lo único que puedo ver son los ojos nublados de Tati frente a los míos y sentir el frío del piso del sótano mal iluminado por una bombilla que parpadea.

Ese frío me recuerda la ventana del tren, cuando me dormí camino a la fiesta en el “beisman” de donde Tico, al que todos conocían como “Mala bebida” porque los tragos le daban por echarse a llorar. Me desperté como por instinto cuando escuché “…….next stop is New Rochelle” con un doloroso calambre de frío en la mejilla derecha y la funda de papel kraft todavía bajo el brazo. Recordaba, a penas, la llamada de Tico la semana anterior:

  • – Pana, llamé la vieja pa’ invitate pa’ un pary mano, tremenda gozadera.
  • – Y pa’cuándo é?
  • – El sábado de arriba mano, you know brow, the second Saturday from today.
  • – Tengo trabajo, Lino anda pa’ la república.
  • – Coño viejo, no me haga eso que te tengo un bicocho de a cinco. La prima de Tati que ya casi termina la Uni.
  • – Manito, no sé, yo voy a ver si un cuñao de Lino me tapa pa’ podé vení el sábado, OK? Pero yo te llamo pa’trá.
  • – Cuento contigo.

Cómo es posible soñar los sueños de otro?, ese es el misterio que ahora me agobia. Ese verde que no había visto nunca, era el verde de los arrozales a la entrada de San Francisco de Macorís. Los arrozales de los que me hablaba Secundina, cuando me contaba el sabor salado de los panecicos, la textura esponjosa de los cajuilitos, la dulzura del melao de caña y hasta el placer de la intimidad con la carne de la isla que no era como la del próspero norte. Esta nostalgia, estas pasiones, no me pertenecían, eran las de Secundina que las vivía vicariamente, en la soledad de sus historias que pasaban de su cabeza a mi corazón durante aquellos días interminables de tormenta invernal, entre la bulliciosa celebración del ciclo anual y el olor de las frutas de estación. Esta, en cambio, era mi tierra, aquella en la que nací, recién llegada Secundina de la isla, la que ahora me sostenía por la casi congelada mejilla.

Ahora lo recuerdo, el día de la fiesta donde “mala bebida” conocí a su novia Tati y a la prima Wilda. No parecían ser parientes. Era Tati una mulata de caderas anchas y Wilda una chica flaca, casi sutil, pálida y con un tinte rojizo en el pelo. Toda la apariencia de Wilda, su inglés inmaculado, su desconocimiento del dominicano coloquial y su castellano rudimentario dejaban ver a una verdadera americana. Era el orgullo y la envidia de los más acomplejados miembros de su familia. Esa noche la acompañé a su apartamento en Mount Vernon en un barrio de inmigrantes de Trinidad o de Jamaica. Por complacer a Tico la acompañé un par de veces al cine, a los museos, al “villaje” a tomar unas copas. El dinero del trabajo donde Lino era bueno, además, lo completaba llevando paquetes para un amigo jodedor. Son unos trabajitos fríos llevando funditas “upstate”. Me dan mil dólares por cada viajecito y con esa plata me doy el lujo de dar una vueltecita con Wilda de vez en cuando. La verdad no me gustaba gran cosa, pero el honor de hombre obliga. No se puede dejar pasar nada, de lo contrario quedas como un maricón, eso es cosa de americanos que tienen “amigas” pero no de nosotros, para nosotros las hembras son carne y te la tienes que comer.

Recuerdo la primera vez que lo hice con ella en su apartamento, lo cual para ella no tenía nada de raro, toda vez que siendo nacida y criada en “gringolandia” para ella tener intimidad era algo casi casual. Fue sexo deliberado y tenaz, la fui explorando con la lengua hasta que percibí todos los sabores de cada rincón de su cuerpo. Curioso, lo que más recuerdo era que me supo a talco Mexana y que en la cama era como en su trato, una verdadera gringa. Era, sin duda, una buena mujer y como toda mujer era impresionantemente insegura con respecto a su propia apariencia y a cómo la percibían los demás. Toda esa inseguridad estaba enterrada debajo de un manejo social impecable y de una adaptación al “sistema americano” que de verdad era perfecta. Gringa al fin, asumía que todo lo que yo quería, pedía, soñaba o hacía; lo quería, pedía, soñaba o hacía porque era un hombre hispano y un machista de mierda. En parte era verdad. Yo no quería ver el mundo como un inmigrante caribeño, pero sucede que eso es lo que soy y eso es todo lo que tengo.

Quién sabe si me habrá llegado a amar, ojala que no.

Por esos tiempos, la relación de Tico con Tati iba bien. Me contaba todo lo que hacían o dejaban de hacer, de su sabor a hembra isleña, de cómo gritaba bajito cuando alcanzaba el clímax, de las veces que lo “hicieron por teléfono”, o de una ocasión en que los atrapó el apagón de Nueva York estando en el “basement” y del trabajo que les costó subir a Tico con la silla de ruedas al hombro. La traté en muchas ocasiones, me parecía un poco plebe y provocadora pero, habiendo nacido en San José de Las Matas, tenía el encanto y la frescura de las niñas de la isla.

El día que todo empezó a joderse Tico me llamó para darme las instrucciones de cómo llegar a la casa de Tati pasando la 160, entre Saint Nicholas y Audubon. Quería que recogiera una olla de sancocho para llevarla a una reunión de su club de veteranos. Me llevé una vieja camioneta Chevrolet que me prestó mi vecino Papito. Cuando llegué el edificio tenía un olor fétido como el que se produce cuando están ablandando mondongo de res. Subí jadeando los cinco pisos hasta el apartamento de la tía de Tati, que estaba de viaje a la república, y al abrir salió Tati con pantalones cortos hechos de viejos “jeans” recortados, sandalias de goma como las que usan las amas de casa en la república, y blusa roja sin mangas. Olía a sudor fresco con trazas de colonia “Jean Naté” y me anunció con una sonrisa medio burlona que el sancocho no estaba listo porque las chuletas no terminaban de ablandarse y que si quería podía volver después o quedarme a beber unas cervezas presidente auténticas de la república que le trajo una prima que era azafata de no sé qué línea. Me quedé.

Qué pasó después, no lo recuerdo en detalle. Las cervezas eran fuertes, me senté en el sofá, lo próximo que recuerdo fue que acompañé a Tati a ver las fotos de la isla, hablamos de que estaba ilegal y que lo de los amores con Tico era para casarse para lo de la residencia, y de que cómo me iba con Wilda que era muy buena chica. A partir de ahí todo fue en una sola dirección, las bromitas pesadas, un supuesto masaje, besos espaciados, mi lengua recorriendo su cuerpo que me sabía dulce salado como la comida que comía mi tío Julián, su olor íntimo a almizcle y mango, la textura suave de sus pechos en mi boca, el jadeo lento, el frenesí caliente. Cuando llegué donde Tico me increpó por la tardanza y me preguntó la razón, le dije no me acuerdo qué mierda. Ahora que lo pienso él se quedó pensativo y no sé si habrá sospechado en ese momento.

A partir de ahí la relación con Wilda empezó a hacer agua y terminó mandándome a freír tusas. Con Tati todo se fue complicando. Ya era Abril tibio cuando me llamó Tico para otro “pary”.

El haberme quedado dormido en el tren era mal presagio, peor aún, el único carro a la entrada era el de Tati y no sonaba música. Tico me abrió la puerta como siempre, me presentó un tal Mariano, nativo de Jánico.  Al acercarme a la puerta de la escalera que bajaba al “basement” sólo alcancé a ver durante el parpadeo de la bombilla y al fondo de la escalera, lo que parecían ser los pies de una mujer y una mancha grande color del vino. En ese momento sentí el dolor agudo de algo que penetraba mi espalda, el empujón brutal de una mano aleve, mis piernas perdieron fuerza, traté de sujetarme a los pasamanos y mi cabeza dio en los escalones. Varias vueltas más tarde, me vi en el piso, incapaz de moverme. Justo frente a mis ojos los de Tati, ya opacos y bajo mi brazo derecho la humedad tibia de la sangre. Creo que alcancé a musitar algo estúpido como “please, dial 911”.

Fatán, fatán……fatán, fatán……y ese verde de los arrozales de Secundina, que como su castellano era cada vez más distante y tan ajeno como todas mis pasiones.

Santo Domingo, Junio 2002.

La Cortina – Cuento

La historia es una mentira sobre la que nos ponemos de acuerdo.

Napoleon Bonaparte

UN DIA CUALQUIERA EN SANTO DOMINGO (ANTES O DESPUES DE 1990)

– Mi queridísimo, cómo lo tratan?

– Tranquilo, Reyson, cómo anda el partido por la parte alta?

– Uté sabe que eso é de nosotro.

“El Hombre” se arrellanó en un cómodo sillón de su oficina de empresario y asumió un gesto serio y condescendiente para con Reyson, el cojo de Capotillo, como lo conocían en la maquinaria del partido. Encendió un cigarro para contribuir a la pestilencia de las alfombras y de las viejas y mohosas cortinas de florecitas amarillas con manchas de humedad.

– Oigame Reyson, uté no tá fácil, le dijo a la prensa que no le dábamos chance pá desarrollarse en el partido.

– jé, jé….(risita como de afeminado de opereta) Lo mío e la lealtá al líder. Nadie puede decir que yo no me fajo y que no me la he jugao.

– Tú sabes que yo siempre he metío la mano por tí allá arriba. Yo soy débil contigo. Por eso te quiero ayudar a que llegues. Necesitamos gente como tú en el grupo. Tú sabes que esto no es eterno y que cuando el mango gotee yo tengo mi proyecto en el que tú eres importante.

– Gracia mi queridísimo.

El hombre, bajito, regordete y de manitas cortas, se quedó mirándolo, chupando el cigarro sin invitarle a uno. Lo cual no le importó al Reyson porque, de todas formas, él lo que fumaba eran cigarrillos Marlboro de los americanos, no del hecho aquí que no te dá caché y te pega otro tipo de cáncer.

Además estaba emocionado por haber sido llamado por el todo poderoso hombre (“el grandón”, como le decían los insolentes mofándose de su corta estatura), nada menos que a su oficina. Su vecino, el viejo Juancho, tenía casi treinta años en el partido y nunca había sido invitado. La pausa se prolongó por dos minutos y cuarenticinco segundos (lo sabía porque miró por el rabillo del ojo las manecillas del reloj), mientras el hombrecito pálido, pecoso y con ojos separados como de salamandra, ojeaba con desgano unas hojitas cortas con letra manuscrita. “Marte y Marte, Reyson William…….. nacido en Agosto 13 del 1960………bachillerato Union Panamericana…… licenciado ciencias políticas UASD 1986….. en el partido desde 1979…… leal….. su madre beneficiada por el plan social….. multifamiliares del Simón Bolívar……. se acaba de graduar de ingeniero….. estudió ingles……. supervisor de zona…… hombre de acción….. accidente de motoneta en una Vespa de su tío cobrador de la ferretería Americana, que le rompió el fémur en dos partes….. quedó cojo con la pierna izquierda más corta en dos pulgadas que la otra……. le gusta el trago…… dos novias….. vive solo…. Cobra dos cheques del gobierno, uno en la presidencia y otro en la cámara… obtuvo visa americana como miembro de una delegación de softball.”

El jefe tomó un encendedor Colibrí de oro, “ con cariño de Carmen, tuya siempre”, lo encendió y quemó los papelitos con toda la calma de un faquir, una extraña atención y un más evidente placer, como el niño que quema las hormigas con una lupa. Los miró arder hasta que fueron sólo cenizas, mientras Reyson movía las piernas nervioso sin saber qué decir hasta que rompió el silencio con algo estúpido que lo avergonzó desde que salió de su boca como si fuera un hijo bandidón:

– pué sí, sí, asimimo é, …..carajo…….. la vida.

El Hombre empezó a hablar con tono solemne como si empezara a ponerse serio ante la crisis.

– Reyson, tengo una encomienda del líder para que podamos quedarnos en palacio este dieciséis de agosto. Esto es muy importante y sólo lo sabemos usted y yo. Si usted hace bien lo que le voy a pedir, y no me cabe duda de que lo hará, el líder mismo se lo va a agradecer invitándolo a palacio para una fiestecita de toma de posesión.

– Suéltela, jefe.

– Te estoy dando una tarjetica mia con un nombre en la parte de atrás. Ese nombre es el de un sudamericano con el que te vas a encontrar en Puerto Rico, tú tienes visa verdá?….(preguntaba por joder, pues ya sabía que sí)

– Sí, jefe.

– La reunión con él es en el hotel Condado Beach del Condado, la semana que viene.

Puso la tarjeta, manoseada y mugrienta, sobre el escritorio de ébano verde que decían que había sido de Ramfis Trujillo y sobre el que probablemente se tiró más de una hembra. Tomó la tarjeta con la mano sudada por el estrés, la volteó, en el dorso de la trajeta decía “Marcelo Azcárraga”. El chiquindolo siguió diciendo :

– En este sobre manila te estoy poniendo mil quinientos dólares y una llavecita. Con el dinero te da para que compres el pasaje, pagues las tres noches de la reservación de hotel, comas y lo que sobre es tuyo. La reunión es en el lobby del hotel el miércoles a las siete de la noche. El hombre estará con traje gris, pañuelo o bufanda roja. No sé como es porque llegó hasta nosotros por la vía de la recomendación del grupo de Nueva York. El te dirá lo que necesita saber para poder hacer el trabajo que queremos. Cuando te lo haya dicho, le preguntas qué tan seguro es el asunto y si se puede hacer antes de Marzo, si la respuesta es positiva le das la llave. …. por cierto, cómo te está yendo con la crisis?

Lo dijo todo tan rápido que Reyson se quedó atortojado.

– cómo dice jefe?

– que cómo te está yendo con la crisis?

Repitió dando chupadas al cigarro que parecía eterno mientras miraba por la ventana la interminable fila de gente esperando gasolina en las estaciones de la esquina, algunos con neveritas y su trago en la mano, otros preparando casas de campaña en el paseo de las avenidas.

– Bien jefe, uté sabe que uno se la buca.

Mintió. La verdad era que estaba dispuesto a matar por un café endulzado con azúcar de verdad, de la que no veía desde hacía semanas y que las filas para la gasolina mantenían su toyotica corolla del ochenta parado desde hacía cuatro días. Ahora andaba en una pasolita de una prima que había huido hacia Nueva York. Toda una estudiante de término de medicina que ahora trabajaba de cajera en un súper. La mentira era para no molestar a un hombre que acababa de darle mil quinientos dólares y que le dijo que se quedara con lo que sobrara.

– Toma este valecito para que le llenes el tanque a tu carro en la bomba que hay en la funeraria, en la que llenan a los carros fúnebres. Tenemos un acuerdo de trabajo con ellos. Le conseguimos gasolina cabildeando en las distribuidoras y ellos nos dejan llenar el tanque. Cuando quieras más me avisas.

– gracia, jefe. Por eso e que uté e grande. Dios se tiene que acordá de nosotro y no se apure que de que ganamo, ganamo, eso se lo aseguro yo……..

El jefe movió la mano como despidiéndolo, por lo que se detuvo en su retahila de elogios, se paró de la silla y se despidió.

– Bueno jefe, no vemo.

En las pocas veces que había viajado, siempre le llamaba la atención el olor del combustible quemado en Puerto Rico o en los Estados Unidos, no sabía por qué pero el humo del escape de los carros olía diferente aunque el calor era el mismo en San Juan que en Villa Juana. Lo encueraron en el aeropuerto como siempre (parece que los cojos son sospechosos y el FBI no quiere saber de ellos). Sacó su maleta de vinil marrón con una correa grande en el medio, sucia y raída y se hizo la promesa de comprar un nueva desde que ligara un dinerito, a lo mejor de lo que sobrara de los dolaritos del trabajo.

– Vos sós el Reyson ?

– Sí señor.

– En qué te puedo ayudar Reyson ?

El tal Marcelo era alto (como cinco pies y once pulgadas), pelo marrón con evidente tinte, de unos cincuenticinco años, dientes manchados por el tabaco y traje de casimir impecable. Se veía elegante y refinado, aunque con un dejo de perversa vivacidad. De repente, Reyson se sintió mal vestido y casi ridículo en sus cinco pies siete pulgadas de estatura, su color de aceituna y su peso de jockey en retiro. Era la primera vez que le tocaba cumplir una misión tan importante, trató de poner cara de circunstancia y voz “gruesa”. No usó nombres por si acaso no los conocía.

– Mi superior me pidió que averiguara lo que hacía falta, si era seguro, si se podía hacer antes de Marzo y si llegábamos a un acuerdo que le entregara algo (se sintió como Humphrey Bogaert con Gabán y todo porque en realidad no tenia que llegar a ningún acuerdo, sólo darle la llave).

– Te voy a entregar un número de fax. Lo único que necesito es que me hagan llegar a ese número de fax la información de una línea de teléfono que estará conectada a un computador. Tu jefe sabe de cual computador se trata. También quiero que me dejen saber una contraseña y ya está, eso es 100% seguro y se puede hacer en diez días desde que me den el número y la contraseña. Ahora, Reyson, dame lo que tenés que darme que seguro es una llave.

– Aquí tiene.

Le entregó la llave y se sintió como un héroe.

– Oye, esta noche hay un festival, el de la calle San Sebastián en el Viejo San Juan. Si querés podemos ir juntos, así nos conocemos mejor…….viste flaco?.

– Seguro jefe, ya que estamo ayudando a mi país.

Otro huevón que se cree patriota,… cojudo, este dura lo que chancho en embutidora,…viste flaco ? Puta madre, hasta pensando se me pega la maldita muletilla del viste flaco? tengo años luchando con esta mierda.

– Como a las diez acá mismo, puntual….. viste flaco? (otra vez carajo) te quedan un par de horas huevoniando en lo que yo voy al aeropuerto, recojo algo y vuelvo.

Efectivamente, la llave que le entregaron era la de una caja de seguridad en el área del aeropuerto “Isla Verde” que se llamaría Luís Muñoz Marín. Dentro de la caja encontró lo que se suponía que encontrara, setentaicinco mil dólares americanos en efectivo. La mitad del pago total.

Como a las diez y dieciocho, comienzan los tragos en el lobby con el Reyson, cojo simpático aunque medio pelotudo, a las once, llamada a un taxista de confianza y viajecito al viejo San Juan al mismo medio de la pachanga.

Bomba “……….Dame tu mano paloma … para  subir a tu nido….. queee me han dicho que estas sola… que a mi me han dicho que estas sola y a acompañarte he venido…uá…dame tu mano paloma…..pa qué carajo ?….para subir…..”

Ya me tienen cojudo con el mismo maldito sonsonete, a las piernas, a las piernitas flaco que ya es hora. Entre la multitud navegaron hacia las mismas hembras de siempre, las que hay en todas las ciudades, que les fascinan las carteras anchas y la vulnerabilidad etílica. Al Reyson, aunque cojo, le fue más fácil, si es posible, pues la mulata de perfecta dentadura era su compatriota. Puta….., qué nalgas, viva el Africa lejana que sin ella no habrían nalgas tan redondas, qué chula, qué lavadita, qué bocota……viste flaco? Hipo intenso, mensaje de ya no más y le ahogaban los sollozos, puta que triste mi tierra siempre clavada en el pasado, música triste de bandoneón, las madres de la plaza eran un luto constante. Aquí, en el Caribe, en las plazas se baila sobre las tumbas sin marcar de los esclavos y ya nadie piensa nada. Aprenden, pues, que la historia la escriben los sobrevivientes que nunca son los más comprometidos con causa alguna y al infierno las causas.

– Cojo!….cojito!…..cojudo!…Ja,Ja,Ja…ya te tengo la chapa…el cojo cojudo….viste flaco?, vamos a un hotelito que yo conozco por acá….. y conocemos mejor estas niñas….viste flaco?…. les enseñamos el mundo.

Resulta casi imposible compartir la juerga y la desnudez con alguien sin serle absolutamente sincero. Menos, después que te ayudan tanto a entretener las hembras, hasta las bailó a las dos y las mantuvo de buen animo, tanto que cobraron solo la mitad y lo invitaron a volver mañana. Hace rato que se fueron pero el perfume queda en las sábanas y la maldita marina que cuelga en la salita del aparta-hotel da nauseas de solo verla.

– Flaco, vos sabés acaso para qué vinistes a verme?

– No me sé los detalles, pero mi partido quiere que lo ayude en las elecciones.

– Ellos no quieren asesoría, flaco, quieren ganar. Vos sabés quién gana en unas elecciones flaco?

– El que logra más apoyo……..

– No seas cojudo flaco, por favor. Eso es como que me digas que el que gana al futbol es el que juega más bonito. Gana el que tiene más tantos en la pizarra cuando se acaba el partido.

– Pero ese es el que más anota……

– No, flaco, no…… si anotás y te lo anulan igual da que no hayas anotado, es el que tiene más tantos en la pizarra! y yo, mi querido cojito (más bien cojudo) soy especialista en arreglar pizarras. Es todo.

– Y qué carajo vas tú a arreglar desde aquí.

– Existen los teléfonos flaco, y por ellos se hace cualquier cosa. Se necesita el número y una clave de acceso. Las máquinas son brutas y hacen lo que se les pide, sólo hay que saber hablarles en un idioma que hace años que me enseñaron (viva la guerra fría y viva la vacuna contra el comunismo).

– Yo de eso no entiendo ni mierquina.

– No es tan dificil como lo que tiene que hacer tu gente. Ellos tienen mucho más de la mitad de la responsabilidad. Su trabajo es hacer que cualquier cosa que aparezca en la pizarra sea creíble. Para eso hacen falta tres elementos básicos. Primero, que se convenza a la gente de que las encuestas no sirven para nada, que las predicciones estadísticas no sirven.

– Y para hacer eso?

– Publicas lo que te venga en gana con el respaldo de firmas reconocidas, lo machacas constantemente y saturas la opinión con cualquier disparate atribuyéndole la más alta credibilidad. Lo segundo es convencer al pueblo de que son muy especiales y que nadie nunca ha podido predecirlo. Que en ese país todo es raro, todo se dobla o se daña y que cualquier cosa puede pasar.

– Y la tercera ?

– Si nos volvemos a ver te la comento. Ahora no.

– Coño, yo no sabía que mi líder taba tan al día en eso de técnica.

– Ese no sabe ni pichi flaco. No puede saber. A mi me enseñaron los gringos sobre la negabilidad plausible,……. “plausible deniability” en inglish. (pausa dramática)…O sea que el jefe máximo solo ordena que se haga algo pero él mismo no sabe nada de actividades clandestinas de ningún tipo. De esa forma, mi querido cojo cojudo, cuando él tenga que negarlo todo, como siempre pasa, su negación será convincente, plausible, y le van a creer los que siempre le quieren creer. En estas cosas nadie sabe toda la verdad, porque nadie quiere saberla. Todos saben solo un pedacito.

Y se rió señalándose el pene al tiempo que se reía como un poseído y juntaba el índice y el pulgar para hacer la seña de un pedazo pequeño.

Todo siguió normal. Un dia llegó la transmisión por fax de un número de teléfono con área del Caribe y un grupo de caracteres alfanuméricos que lo seguían “Cacicazgo22”. Acto seguido puso manos a la obra y comenzó el bailecito de números 0 y 1…

tuiiiit………..shhhhhhhhhh……..piit…..piit……rrrrrrrrrrrr………Attd………..welcome……..please enter password……………cacicazgo22……………welcome…boss………….how can we help you today……..attention algorythm = If(A =>B and B => 150,000, B+X, case X = (A-B) + 71)………….

Mensaje de Azcárraga a Santo Domingo, vía el grupo de Nueva York, el niño recibió su inyección. Estará mejor a partir del mes que viene. Nueva York, Abril 16.

Quinto Boletín por su telecadena nacional, la voz del consejo de elecciones: computado el treintaiuno por ciento de los votos emitidos la Alianza Liberacionista mantiene una ventaja de cuatro puntos porcentuales sobre el líder……

Sexto Boletín…………, la ventaja se amplía a seis puntos con el treintaiseis por ciento de los votos ya computados…….una victoria del líder parece improbable….

Noveno boletín…………, con el cincuentaiuno por ciento de los votos escrutados la distancia entre la alianza y el líder es de sólo un punto porcentual…….

Décimoquinto boletín…………. con el ochentaiseis por ciento de los votos escrutados la victoria del líder parece estar ya sellada………

Radio noticias del medio, con su avance de noticias matutino…

– El consejo de elecciones emitió esta mañana los certificados correspondientes a los comicios recién pasados, los que fueron recibidos por el delegado personal del líder en medio de las protestas de la oposición que reclamaba la ocurrencia de un “fraude de dimensiones colosales” y presentaba impugnaciones alegando la compra de documentos de identidad, el voto de personas declaradas difuntas y reclamando el re-conteo manual de las actas de elecciones……….por su lado el partido del líder ha presentado como prueba algunas encuestas a boca de urna llevadas a cabo el mismo día de las elecciones………..

– Aló……

– Aló, Reyson, necesito que me ayude yendo donde usted sabe a terminar lo que empezamos.

– Como ute quiera jefe.

– Pase por aquí ahora mismo para que recoja el ticket y se vaya en bola de humo.

– No vemo.

Ahora si la pegué, de esta quedo como asistente personal del hombre y hasta subsecretario me pueden hacer, quien sabe. Cooooño, que grande es el lider.

Otra vez el minucioso chequeo, sólo que con nueva maleta “Samsonite”, otra vez el olor raro de la gasolina quemada en Puerto Rico, otra vez el hotel, otra bufanda, otro traje de casimir en el sudamericano, otra vez los tragos de whisky, otra salida del sudamericano al área del aeropuerto y otra salida con las mulatas que esta vez vinieron al hotel y estuvieron a punto de echarlas a la calle hasta que el “distinguido huesped’ las identificó como sus sobrinas. De nuevo la bebedera en el Viejo San Juan y la subsecuente ida al aparta-hotel.

– Y cómo anda la cosa por allá flaco ?

– Jodona, la gente de la oposición convoca a huelga tó los días y tó los días salen con una teoría nueva, hasta a mi me han mencionado con uno de esos inventos, dique yo le llevé una vaina a uno en Nueva Yor.

– Flaco, te acordás del tercer elemento para que la gente crea cualquier cosa que ve en la pizarra?

– Cómo…..?  Ya ni se acordaba de las conversaciones de borrachos.

– Te dije que más adelante te diría el tercer elemento para que la gente crea lo que ve en la pizarra, el primero era desacreditar las encuestas, el segundo que ellos mismos creyeran que son un pueblo impredecible y el tercero, flaco, es que la oposición siempre grite que le hicieron fraude, eso acostumbra a la gente a que todo es pataleo y lo ven como normal….. viste flaco ? (pobre infeliz, este no sabe ni donde tiene la cabeza). Para que nadie se enfrente a la pizarra, se necesitan todos, los timadores, los vivos, los que no les importa, los que lloran, los que hacen huelga…….todos, cojo cojudo, todos.

Radio Noticias del Medio con su avance matutino…..

– La Alianza Liberacionista ha mencionado los nombres de algunos colaboradores del líder en su más reciente teoría sobre el fraude………

24 horas después…..

– Dígame excelencia, en qué puedo servirle…

– De los que mencionan los rebuseros de la oposición, hay alguno de verdad en la operación?

– Sólo uno excelencia………

– Que se mantenga bajito hasta que esto se enfríe…..no quiero que se oiga nada de él ni que vaya a declarar idiotedes…..

6 horas después……

– Reyson ?

– Sí, señor….

– Tómese unas vacaciones hasta que esto se acoteje. Hágase un bultico y vaya con mi chofer a la casa de la playa tranquilo por un par de semanas….aquí hay un dinerito para el viaje…cuando usted vuelva hablamos. Una sola cosa, no se deje ver de nadie ni le comente a nadie del viaje, que esto se está calentando.

– Gracia jefe….

 

Seis años después………

 

Radio Noticias del Medio con su avance matutino…..

– Después de tres elecciones en que se reclamaron fraudes por diversas razones, finalmente una nueva administración toma las riendas del gobierno, el nuevo presidente ha prometido hacer proyectos de viviendas para los más pobres empezando por el área que bordea el río Ozama….

Radio Noticias del Medio con su avance matutino…..

– La comisión de prensa de la presidencia admitió estar considerando la posibilidad de prohibir la circulación de la revista Procesos, la cual ha sido señalada como escandalosa y amarillista, en su último número la revista recoge un artículo sobre un supuesto muerto o fantasma que sale en las noches. Se supone que este fantasma es el que corresponde a una osamenta encontrada al inicio de los trabajos de construcción……

REVISTA PROCESOS, PORTADA: (todo en letras grandes y rojas)
Quién será el muerto del río ?

REVISTA PROCESOS, ARTICULO:

Mientras el gobierno empezaba un proyecto de viviendas familiares a orillas del río Ozama un “gredar” desenterró la osamenta de una persona. El director del instituto de patología, Doctor Nanita, señaló que el esqueleto parecía ser de un hombre adulto. Dijo que no tenía elementos para determinar su identidad, pero que lo único que podía decir es que debía haber sufrido de cojera, su fémur izquierdo era dos pulgadas más corto que el otro……….

Escrito por Carlos E. Liriano en Santo Domingo, Junio 21 del 2001.