A veces creemos que la cámara es la que hace al fotógrafo, yo creo que es la fotografía, o sea la habilidad de percibir la oportunidad de capturar una imagen interesante, la que hace al fotógrafo. Eso es lo que yo llamo fotografía sorprendida, imitando al célebre movimiento de poesía dominicana que se llamó «poesía sorprendida».
Y para la fotografía, es el instante el que reina, sin que importe mucho la herramienta. Para probar este punto quiero presentar algunos ejemplos de fotos que he tomado con una simple camarita de las que los fotógrafos llaman «point and shoot», o sea las que solo se apuntan y disparan sin que te ofrezcan la oportunidad de modificar los ajustes de captura. En mi caso se trataba de una Panasonic con 8 MP de capacidad de afinamiento. Es una camarita que compré para trabajos de inteligencia de negocios, pero que me ha dado gratos momentos de búsqueda.
Aclaro, sin embargo, que no soy muy entusiasta del retrato, sino que disfruto más de las fotos de paisaje y naturaleza. Creo que es el anti-social que hay en mí.
Quisiera iniciar con una serie de cuatro fotografías que tomé en la playa de Bayahibe (provincia de La Romana, como a una hora y media el este de Santo Domingo por auto). En estas fotos esta representado el cielo de primavera (semana santa) al atardecer. Las escasas figuras humanas se ven oscurecidas e imposibles de identificar. Las nubes parecen ominosas y los palmares son un marco perfecto para ese sol que empieza a perder la batalla pero que, rebelde, se niega a irse sin quemar un poco más.




Y continúo con dos fotos mas, tomadas durante mi primer viaje a España en el inverno 2009-2010 cuando me acababa de casar con Tere. La primera en Avila con una temperatura prevalente de menos seis grados centígrados. El cielo de invierno, con baja luz, es de un azul saturado y hermoso. El sujeto central es la iglesia de San Vicente.

Y la segunda, que fue tomada el mismo día (por ende con la misma cámara) en la que miramos a la ciudad de Segovia desde la parada del autobús. El cielo es igual de azul pero la iluminación es más bella si se quiere.
Con ésta, cierro esta participación y les exhorto a que encuentren su oportunidad de tomar fotos hermosas de la única manera posible: buscando, buscando, buscando, pero sobretodo, tomando todas la fotos que puedan.
