Hasta Cuándo, Catilinas y Catilinos?

Marco Tulio Cicerón fue uno de los más importantes oradores forenses de Roma durante la transición de República a Imperio. Una serie de sus arengas (las llamadas catilinarias) ha pasado a la historia por su introducción. Las primera de ellas iniciaba con la pregunta «Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?» La cuál se traduce como: Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia? O de manera popular, y muy usada por nuestros letrados en audiencia, como: Hasta cuándo Catilina?

Por supuesto, en la actualidad aparecerá un lego que dirá que hay que ser inclusivos en cuanto al género y que habría que incluir a Catilino (todo un disparate porque Catilina es un nombre propio de varón), pero estos son los tiempos en los que vivimos. Ahora veamos, el tema de la corrección política emerge en el contexto filosófico del post-modernismo que establece que toda forma de opresión emerge de «constructos sociales» y que esos constructos rigen las relaciones entre las personas. El género es un constructo y como tal es completamente contextual.

Hace unos días se hizo pública la noticia de que en los Países Bajos, un caballero de sesentainueve años de edad procedió a demandar al gobierno para que se cambiaran todos sus documentos de manera que figurara como un hombre de cuarenticinco años. Su argumento? Que él se siente de esa edad y que se le discrimina por ser haber nacido muy temprano. No dudo que los tribunales le den la razón porque ya lo han hecho antes con respecto a otros temas como el sexo que se tiene de nacimiento.

Fuera de la chanza que todos disfrutamos por las redes, la demanda de este señor es un espejo de la disparatada realidad que nos ha tocado vivir. Y yo pregunto: si un hombre, que ha vivido toda su vida como tal, decide un día que quiere ser tratado como mujer y que sus documentos oficiales reflejen tal cambio porque él «se siente mujer», entonces, por qué, carajo, uno que se siente joven no puede ser joven? Por supuesto, eso tiene implicaciones desde el punto de vista del seguro de salud, de los préstamos hipotecarios (a los sesentainueve no te prestan a veinte años pero a los cuarentaicinco sí), de la búsqueda de empleo y hasta de los descuentos en el transporte o la fila del banco. Pero también desde el punto de vista penal. Si un hombre de treinta años «se siente» de quince y se le declara como tal, deberá ser juzgado en un tribunal de menores si mata a su hermana?

Yo, por lo pronto, quiero que en vez de pesar doscientas cuarenta libras (que es lo que dice la balanza) se me considere de ciento ochenta porque me siento más ligero. No acepto que se me discrimine cobrándome más por el seguro médico por ser ligeramente obeso. Tampoco acepto que me cobren más por el transporte o se me considere gordito. De hecho quiero que los médicos que me digan que estoy en sobre peso, sean encarcelados por uso de un lenguaje ofensivo. Esto parece un chiste, pero en Canadá se aprobó una iniciativa que buscaba hacer obligatorio que a las personas se les hablara usando el artículo y el pronombre que hubieran seleccionado en virtud de su preferencia de género.

Cómo lo explico?

Nada, que estamos jugando a un juego de identidades arbitrarias sin ningún apego a la realidad. El problema es que el juego de las identidades es casi infinito. Hasta dónde llegaremos? Ya es contextual el género, los artículos, los pronombres, la edad y, si me complacen en lo que quiero, el peso corporal.

De manera que me parece justo que increpemos a nuestras sociedades y a nuestros tiempos como hace dos mil años increpó Cicerón a Catilina, con estas palabras:

¿Hasta cuando, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?

¿Por cuánto tiempo tu locura se burlará de nosotros?

¿Hasta qué extremos ha de llegar tu audacia desenfrenada?

Monumentos a la Enfermedad

Hace casi treinta años, un viejo amigo venido del lejano Perú, Don José Taboada, me decía que no le gustaban los hospitales inmensos de los que se vanaglorian los políticos del patio. Se refería a los de su patio y a los del mío. Según él, esos gigantescos hospitales eran inmensos monumentos a la enfermedad y al fracaso de los países en sus políticas de salud.

Y tenía razón. Lo contrario a la salud es la enfermedad y esos hospitales viven llenos de enfermos.

En estos días se debate en los medios el tema de la oposición del Colegio Médico Dominicano a la forma en que el gobierno plantea dar inicio a los centros de atención primaria. No cabe duda de que la atención primaria es el eje de una eficaz política de salud en cualquier país. Pero en nuestra República lo es más porque la mayoría de los dominicanos y dominicanas no mueren por enferemedades que sólo se curan con emisores de positrones. La gente se muere por cosas más simples y pedestres, cosas que se pueden prevenir y evitar, cosas como la diarrea, enfermedades transmitidas por mosquitos, enfermedades de estilo de vida, cosas que matan poco a poco.

Por eso nuestro sistema de salud debe migrar de un modelo clínico basado en la terapia, a un modelo epidemiológico basado en la prevención. Esperar a los enfermos en los hospitales es como esperar al enemigo en una trinchera. Un enemigo que llega cuando a él le conviene y cuando no estamos preparados para recibirlo. Ese enemigo, la enfermedad, tenemos que salir a buscarlo a los sitios en los que se esconde y se fortalece para atacarnos. De la misma manera, dispersar la atención médica evitaría las enfermedades que se contraen en los centros de atención atestados de enfermos. Por qué tendríamos que llevar a un infante a un hospital para ponerle una vacuna, arriesgándole así a contraer una enfermedad que ponga en peligro su tierna vida?

En los países que se organizan, la salud pública es esencialmente epidemiológica. De las enfermedades se encarga la seguridad social y no la salud pública. Esto así porque la salud pública es salud y mantenerte sano. La enfermedad es materia de otra cosa, es materia de la seguridad social.

Una de las cosas que más me molesta es que cada vez que voy a un médico, por cualquier motivo, tento que volver a llenar un montón de formularios y responder las mismas preguntas que he respondido desde hace al menos un cuarto de siglo. En estos tiempos de computadoras e internet, es acaso tan difícil tener una base de datos general de todos los usuarios del sistema de salud que esté vinculada al número de cédula y que permita al médico y al hospital acceder al récord de los pacientes? Yo creo que no. Y lo creo porque ahora mi banco sabe mucho más sobre mí que mi médico, y eso es un disparate.

Yo creo que tenemos una oportunidad de voltear la mesa y romper el juego. Debemos aprovechar las escuelas que se están construyendo en todas partes y usarlas como plataformas de un plan de seguimiento desde la cuna a la tumba en temas de salud.

Por qué las escuelas no se diseñan para que tengan un dispensario con uno o dos médicos de servicio? Esos médicos pueden hacer mucho por la salud en etapas pre-críticas. Por ejemplo pueden:

  1. Aplicar las vacunas según calendario y crear los records de todos los estudiantes desde que están pequeños.
  2. Detectar enfermedades crónicas o congénitas y remitir a esos pacientes a tratamiento especializado (en esos monumentos a la enfermedad si es necesario).
  3. Orientar en salud general, higiene y salud reproductiva.
  4. Hacer jornadas de evaluación y diagnóstico a los padres de los estudiantes en el verano (cuando los estudiantes no asisten al centro), ayudando a así a crear el historial clínico de los propios padres.
  5. Efectuar jornadas de desparasitación a estudiantes y padres.
  6. Asesorar al centro y a los estudiantes en materia de alimentación y nutrición.
  7. Detectar casos de abuso o abandono en niños, niñas y adolescentes.
  8. Detectar la incidencia de contaminación o toxicidad ambiental.
  9. Diagnosticar los temas relacionados con intoxicaciones por alimentos.

En pocas palabras, mover la trinchera más cerca del enemigo, reduciendo la carga de gastos de bolsillo para los padres que tienen que desplazarse y perder tiempo y dinero llevando a sus hijos a tratamiento.

Las ventajas de este acercamiento son incontables, pero como no soy experto en el tema, no puedo decir terminantemente si de verdad representaría una mejora o no. Lo que sí es seguro es que hacer dispensarios en las escuelas que ya existen o están en construcción, dispersando así la atención médica, es mejor que empezar ahora a construir centros de atención primaria. Igualmente, este mecanismo puede crear posiciones para una nueva especialidad en medicina de familia, y permitiría a muchos médicos elegir trabajar cerca de sus comunidades de origen si así lo quisieran.

Esos dispensarios escolares pueden tener capacidades mejoradas que incluyan hasta efectuar tratamientos iniciales de lesiones traumáticas, tratamientos dermatológicos y el seguimiento de cualquier tratamiento indicado por el propio dispensario o por centros mayores.

Por supuesto, los colegios privados deben tener también este tipo de facilidades o perderían su acreditación.

Siempre he creido que al país le convendría más tener miles de pequeños centros de atención y no una sola «ciudad de la salud». Esos monumentos a la enfermedad son caros, obligan a gastos de desplazamiento y seguimiento que son onerosos para la mayor parte de la población, son errores estratégicos porque concentran mucha de la capacidad de atención y si sufrieran deterior por actos de la naturaleza destruirían la mayor parte de la capacidad de respuesta del país.

Bueno, creo que esto tiene que mejorar y lo que presento es sólo una idea. Espero que la acojan y la difundan porque peores cosas se han dicho y reciben mucha atención en este país tan excedido de medios y tan falto de contenidos.

LA OPCION DE SANSON – Algo que escribí en el 2012.

Este es un artículo que escribí en el 2012, pero que sigue siendo de actualidad ante la reciente denuncia de los acuerdos con Irán sobre la inactivación de su programa de desarrollo nuclear. Espero que les guste.

LA OPCION  DE SANSON

Por Carlos E. Liriano Lara

Hace ya algún tiempo estuve mirando un documental sobre las memorias del que fuera el primer civil que fungió como ministro de defensa de los Estados Unidos. Me refiero a Robert S. McNamara. En ese documental llamado “La Niebla de la Guerra” (por cierto excelente y lo recomiendo a todos los que quieran mirarlo), el señor McNamara se refería, haciendo alusión a la historia bíblica de Sansón, a que el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, era un hombre capaz de “echarse el templo encima” si hacía falta. En ese momento, no está de más decir, narraba las peripecias de lo que los norteamericanos llaman “la crisis de los misiles” y decía tal cosa, sobre ese prominente político, con una cara que era mezcla de sorpresa y admiración.

El tema de Sansón constituye una de las historias más evocativas contenidas en el antiguo testamento de La Biblia y aparece en el libro de los Jueces. Para los que no la recuerdan, esta historia narra los sucesos vinculados a un Juez de Israel dotado de fuerza sobre humana la cual usaba para proteger a su pueblo en las constantes guerras contra otro pueblo rival, los Filisteos. El caso es que el poderoso Sansón termina siendo debilitado, esclavizado y cegado mediante la seducción de la hermosa Dalila que corta su larga melena mientras duerme. Ocurre que la melena era la fuente de su poder. Sin embargo, en un último gesto, Sansón, que recupera la fuerza que había perdido, logra destruir las columnas centrales del palacio-templo del rey filisteo matando a todos los presentes, al tiempo que muere él mismo, y decapitando de esa manera la monarquía filistea al precio de su propia vida.

Esta historia resulta particularmente fascinante porque ilustra todo lo que hace inútiles las más hábiles predicciones de los especialistas en campos como la sociología, la política o la economía y derrumba las maniobras de negociación del más taimado de los políticos. Al mismo tiempo nos muestra la lógica contra intuitiva del que siente que lucha por algo más importante y elevado que el propio bienestar.

Me explico un poco más ampliamente.

Desde el advenimiento del racionalismo occidental, hace ya varios siglos, la premisa esencial sobre la que se basan nuestros modelos predictivos es la de que los seres humanos somos racionales, que actuamos dentro de cierta lógica, y que esa lógica tiende a mejorar nuestra condición momentánea llevando nuestras dinámicas existenciales hacia un estado de equilibrio más deseable. Claro, ese estado que es siempre más deseable tiene que incluir la propia supervivencia que es la base del eventual disfrute del equilibrio mejorado al que todos debemos aspirar. Por supuesto, al mundo le ha tomado cierto tiempo darse cuenta que el concepto mismo de lo que es deseable, o incluso racional, es diferente según el grupo humano de que se trate y de la dinámica que rodea y enmarca la bifurcación sobre la que se supone que tenemos que decidir.

La opción de Sansón de acabar su vida con tal de eliminar a la jerarquía política enemiga debe haber sido toda una sorpresa para los filisteos que, probablemente, contaban con que el poderoso Juez de Israel se decantaría por una dinámica que preservara su existencia y buscara un equilibrio con eventuales opciones más ventajosas. Esta decisión tan completamente contra intuitiva, según la visión que pudiera tener un manso ciudadano occidental de hoy día, no resulta de ninguna manera irracional si se mira desde la perspectiva de un hombre ciego, esclavizado, privado de su dignidad y condenado a hacer girar la rueda de una noria (así lo representan los grabados tradicionales) por el resto de su vida.

El problema es que, aunque estas decisiones son tan racionales en retrospectiva, siempre nos sorprenden y terminamos siendo como el monarca filisteo, incapaces de ver venir la opción de Sansón. Es una fea costumbre humana que siempre sobre-estimamos nuestro propio conocimiento “apres la lettre” y tildamos a nuestros congéneres, contemporáneos de los sucesos que se estudian, de haber sido miopes o ineptos. Este vicio es particularmente presente en la academia (academia figurativamente como referencia al ambiente intelectual). Pero, debo aclarar, que esta visión de la academia se corresponde más al ambiente previo al desarrollo del enfoque de la complejidad con respecto a las dinámicas humanas. Es esta nueva visión de los sistemas, vistos desde la complejidad, la que nos abre los ojos a estas acciones sorpresivas e “impensables” que atraen las dinámicas hacia un estado absolutamente impredecible. Para hacerlo, la complejidad acomete el estudio de las interacciones mediante una obsesiva búsqueda de las racionalidades escondidas y las relaciones reticulares entre elementos de un sistema.

Al “echarse el templo encima”, Sansón creó una inesperada opción, la no-opción, lo impensable. Ese impensable que muy frecuentemente termina siendo exactamente lo que ocurre. Esta opción de Sansón es el atractor caótico que rompe la linealidad de nuestras proyecciones.

Pero que extraños sucesos actuales se parecen a estas cavilaciones sobre los atractores caóticos, el sacrificio y lo inesperado?

Bueno, el tema es tan intimidante como  delicado. En su discurso sobre el estado de la unión, el presidente norteamericano Barack Obama, reafirmaba su intención de evitar lo que él entiende que  es la búsqueda por parte de Irán del desarrollo de armas nucleares. Suena familiar? De lo mismo que se acusaba a Saddam Hussein y, más recientemente, a Muhammar Gadaffi. Ya antes había anunciado una serie de medidas de presión económica que pretenden descarrilar las dinámicas de comercio de petróleo y derivados en la zona estratégica del Golfo Pérsico dejando al objeto de las sanciones comerciales, Irán, con muy pocas opciones viables de mantener su economía. La racionalidad lineal detrás de la campaña a favor de las sanciones indica que, de alguna manera, el poderío militar de occidente reforzará las sanciones comerciales llevando a Irán a una situación tan difícil que tendrá que aceptar las condiciones sobre sus planes de desarrollo de energía nuclear o, incluso, la desestabilización de su estructura política. Esto es, si las cosas salen como se han pensado en las potencias industriales de Occidente.

Y si no ocurre así? Que pasa si Irán decide no desafiar directamente a las potencias occidentales y apuesta por una opción Sansón del tipo de: “si no puedo vender mi petróleo, nadie lo hará en todo el golfo”?

Ya se ha mencionado bastante el tema de la opción militar persa de iniciar una “guerra asimétrica”. Pero esa suposición siempre mantiene la premisa de que esa guerra será dirigida a objetivos militares duros en la zona del golfo y que requerirá del desplazamiento de los activos de combate hasta el punto de uso, permitiendo así su detección e intercepción. La escalofriante realidad es que hay varios países del golfo con mayorías étnicas chiitas (Irak y Bahrein para solo mencionar dos) en los que hay, por razones culturales, una gran influencia Iraní. Todo parece indicar que los activos para una guerra asimétrica capaz de dejar la logística petrolífera de la zona completamente incapacitada ya podrían estar en esas posiciones. Puede ser que resulte mucho más fácil destruir los mecanismos de producción y transporte de crudo que bloquear militarmente el estrecho de Ormuz. O sea, que pasa si en vez de bloquear los barcos se bloquea el crudo antes de que llegue a los barcos?

Sinceramente, espero que estas sean solamente especulaciones y escenarios sin consecuencias, en una palabra: cháchara de pensadores de fin de semana. Pero una cosa es clara, en la realidad cotidiana la opción de Sansón, inesperada e irracional para los filisteos, es siempre una puerta abierta hacia lo imponderado y la mejor enseñanza que apoya la tradicional doctrina de que no se deben acorralar nuestros oponentes y que siempre hay que dejar abierta alguna opción digna. De lo contrario, siempre nos queda la Opción de Sansón y “echarnos el templo encima”.

Santo Domingo, Enero 26 del 2012.

P.D. (Noviembre 2018): La República Islámica de Irán ha informado que si se les impide, mediante bloqueo naval, exportar su petróleo entonces nadie lo hará. Esto tiene la relevancia de que por el estrecho de Ormuz circula el 25% de todo el petróleo que se comercia en el mundo. El cierre de ese estrecho como resultante de un conflicto en el golfo podría catapultar el precio del crudo más allá de los doscientos dólares el barril. La declaración de Irán puede sonar a bravuconada como las de Saddam Hussein, pero hay que recordar que los Persas han demostrado ser oponentes más ingeniosos y determinados que los regímenes árabes a los que los Norteaméricanos se han enfrentado hasta ahora.

El Inminente Colapso de la Democracia Liberal

Esta es mi primera entrada en casi un año. La verdad es que las múltiples ocupaciones y proyectos no me han dejado hacer casi nada.

Hace algo más de un año, en agosto del 2017, escribí sobre el conflicto inminente entre el concepto del Estado Nacional y el de la Democracia Liberal. Entiendo que ese conflicto está cada vez más cercano y culminará con la desaparición total o parcial de la Democracia Liberal como se entiende en Occidente.

En estos días se ha estado planteado en mi país si se debe hacer cumplir el mandato legal de estudiar la Biblia en las escuelas. En ese sentido, quiero citar un fragmento de mi articulo del año pasado:

<<Es importante ver, en un estado, el motivo expuesto por sus fundadores para tal creación. De las primeras palabras públicas que se conservan de Juan Pablo Duarte (padre de la patria Dominicana), durante el inicio de los trabajos conspirativos de su sociedad secreta, extraigo estas palabras:

“…La cruz blanca que llevará nuestra bandera dirá al mundo que el pueblo dominicano, al ingresar en la vida de la libertad, proclama la unión de todas las razas por los vínculos de la civilización y el cristianismo… “

Como podemos ver, los fundadores entendían a mi país como un pueblo esencialmente cristiano y parte de lo que él llamaba “civilización” y que por supuesto se debe entender como civilización europea occidental (pues de ahí venía su formación). Y, visto de otro modo, ya desde los inicios del ejercicio de la llamada democracia liberal se manifiestan debilidades que emergen del concepto de que un estado nacional debe estar vinculado a un derecho que podríamos denominar “ab culturam” o emanado desde la cultura. La permanencia de tal concepto genera una paradoja para la democracia liberal que se puede plasmar como:

¿Deben los poderes del estado suprimir los intentos de la mayoría cultural por imponer sus expectativas de comportamiento a las minorías que coexisten dentro de una democracia liberal, toda vez que el estado ha sido fundado desde tales expectativas de las mayorías?

¿Puede prevalecer el concepto de un “estado nacional” basado en expectativas propias de la nación que le da origen, dentro del ámbito jurídico-político de una democracia liberal que está llamada a proteger las expectativas (siempre que sean legales) de otros grupos nacionales dentro de ese mismo estado?>>

Adicionalmente, tanto la declaración de independencia de José Núñez de Cáceres, en 1821, como la de Duarte en 1844, dejan claro que la República Dominicana es un país cristiano. Esto no ha sido repudiado y nuestro estado se considera a sí mismo como sucesor de la república proclamada por Duarte. Esto es que celebra sus fiestas, conmemora sus mártires, usa sus símbolos, etc.

De manera que el estado nacional dominicano se estableció para proteger y avanzar el interés de un pueblo que se auto-definió como cristiano. La democracia liberal, que emergió después, eliminó el concepto de religión oficial e introdujo la libertad de culto y la igualdad ante la ley de las diferentes religiones. Igual pasó en otros países. En los Estados Unidos, la libertad de culto y de expresión son enmiendas constitucionales, o sea, no se contemplaron en la constitución original, aunque sólo fuera por un par de años de diferencia.

De manera que el liberalismo exige igualdad de los cultos ante la ley, pero la nación emergió y fue definida como una nación cristiana.

Ese es el problema que está surgiendo, en todas partes, por diferentes motivos.

En Europa y los Estados Unidos los temas de prevalencia étnico-culturales se han casi apoderado de la política, ya sea de manera abierta o solapada, con el agravante en el caso de Europa de una población que no crece porque las parejas no tienen hijos.

En el horizonte, un nuevo fascismo asoma su cabeza de hidra. Es el reclamo de las naciones con mayorías que asumen su representación y sus privilegios de origen en contra de un «establishment» al que culpan, entre otras cosas, de haber traicionado a esa identidad mayoritaria y nacional para favorecer a minorias que se refugian en la libertad prometida por el liberalismo del siglo XIX, el cual no concebía la movilidad de la que ahora disfrutamos.

Ese fascismo moviliza y enardece, pero no explica. No explica que los problemas de los que sufrimos no son el resultado de la traición a la identidad nacional, o mejor dicho, sí son el resultado de la traición, pero una traición del capitalismo que por muchos años se vio obligado a disfrazarse por miedo a una revolución como la soviética, pero ahora que esa revolución ha desaparecido, ya no le importa lo que padezcan los de siempre.

El lío se resolverá como siempre, a balazos o con enemistades de siglos (o décadas que ahora el tiempo pasa volando). La democracia liberal desaparecerá porque las mayorías étnicas de las sociedades que emergieron como estados nacionales no aceptan que haya la igualdad de culto y cultura que el liberalismo prometió. Su negativa es legítima, porque está de alguna manera basada en los documentos y en la historia, pero es también anacrónica y extemporánea. Y ahora que estamos revisando principios, por qué no revisar el capitalismo?

Mientras tanto, y por aquí, tenemos el problema de que, al menos documentalmente, la República Dominicana es un país que se definió cristiano. Algo que otros países no hicieron en su momento. Y eso nos va a doler porque el pleito está casado y tiene los documentos a su favor. Duélale a quien le duela.

Hispania 2017: Rincones de Asturias

En este «número» quiero mostrar algunas fotos de los rincones a los que fuimos dentro del principado de Asturias. Empezamos con una ciudad portuaria y pesquera de la costa del Cantábrico, Luarca, a la que sorprendimos en un dia gris y lluvioso, con lo que las fotos no reflejan a Luarca en su mejor momento, es algo así como cuando sorprendemos a una hermosa actriz, un Domingo por la tarde, despeinada, en sandalias y sudadera:

 

En Oviedo también encontramos algunos rincones interesantes.

Y, finalmente, la siempre discreta y serena Cangas del Narcea

 

La victoria póstuma de Napoleón – Contextualizando el Brexit

La historia del Occidente moderno se enmarca dentro de un inmenso conflicto de varios siglos y muchos episodios entre Francia y Gran Bretaña (siendo algunos de sus episodios: la guerra de los cien años, la guerra de los siete años, las guerras napoleónicas, la guerra de independencia de los Estados Unidos y las llamadas guerras Franco-Indias).

Estas dos potencias se enfrascaron en una lucha por obtener la hegemonía en la Europa colonialista y, como todas las acciones humanas, esto tuvo muchas consecuencias. Algunas de esas consecuencias fueron intencionales y otras, las más numerosas según la complejidad, fueron no previstas ni intencionales. Un ejemplo de esas consecuencias fue la decisión de los Estados Unidos de América de no permitir, en la medida de lo posible, que Europa con todos sus recursos y tecnología cayera en manos de una potencia hegemónica de nuevo y, sobre todo, que esa potencia hegemónica se estableciera en América. Esta doctrina se refleja en la famosa cita del presidente Monroe de «América para los americanos».

Otro ejemplo de las consecuencias de esta lucha fue la convicción de parte del emperador de Francia, Napoleón, de que su enemigo estratégico era, y siempre sería, Gran Bretaña. En línea con este pensamiento, Napoleón trató de aislar a la Gran Bretaña del resto de Europa estableciendo lo que él llamó el «sistema continental», algo así como un precursor del mercado común europeo. Este «sistema continental» se enfocaba en crear un espacio de libre comercio en el continente que excluyera, de manera taxativa, a la Gran Bretaña. A tales efectos, a inicios de 1812, Napoleón se reunió con el Zar Alejandro I de Rusia en una isla prusiana del mar Báltico, para tratar de convencerlo de unirse al propuesto sistema y para establecer una estrategia conjunta mediante la cual Rusia avanzaría hacia el sur en el Asia central para tratar de llegar más allá del río Indo y así negarle a Gran Bretaña la fuente de su riquza y poder: los inmensos recursos del subcontinente Indio.

Alejandro jugó, como decimos en mi país, «a las dos cabezas» y mantuvo relaciones relativamente buenas con los británicos, motivo por el cual Napoleón terminó invadiendo Rusia. De manera que casi todas, si no es que todas, las acciones de Napoleón pueden enmarcarse dentro de su quasi obsesión con aislar y contener a la orgullosa albión. Yada, yada, yada… llegamos a que Napoleón es derrotado pero Rusia se queda con la estrategia propuesta y avanza hacia el sur incorporando, durante las seis últimas décadas del siglo XIX, los territorios que hoy son Kazajastán, Kirguiztán, Tajikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y todo el cáucaso. Eventualmente, esta marcha hacia el sur generó la primera gran «guerra fría» entre Rusia y la Gran Bretaña que respondió invadiendo Afaganistán en 1838 para detener el avance Ruso, con catastróficas consecuencias para los británicos. Igual hicieron los Rusos en su turno con consecuencias igualmente catastróficas (motivo por el que hoy se conoce a ese país como el cementerio de los imperios).

Algo similar pasó con los principados alemanes que todavía mantenían una relación de cercanía y familiaridad con los británicos pues la familia reinante en Inglaterra eran los Hanover de origen prusiano. Además, la Gran Bretaña había sido el único aliado de Prusia en su guerra de siete años contra, entre otros, Francia. Como no quisieron unirse al sistema continental, Napoleón los aplastó junto con los austríacos.

Eventualmente, la incorporación por parte de Rusia de la penísula de Crimea dió lugar a la Guerra que lleva ese nombre y en la que Francia luchó al lado de los británicos para tratar de contener el avance de ese «monstruo de Frankestein» que habían despertado. Esta es sólo una de las paradojas de esta historia en espiral.

Toda esta corriente de eventos nos ha llevado a la otra inmensa paradoja de que, finalmente, los británicos quedarán segregados de Europa, no por la influencia de una potencia continental hegemónica, sino por su propia voluntad. Por supuesto, esto representa una victoria póstuma para la visión de Napoleón de un «sistema continental» que excluyera a la Gran Bretaña del acceso a la economía del corazón de la civilización occidental.

Igual que hace doscientos años queda por saber: qué papel jugará la inmensa Rusia en todo esto? Se acercará a la Europa Occidental? Será cortejada activamente por los británicos para compensar el golpe a su economía? Francamente no creo que Europa esté lista para desafiar a los Estados Unidos acercándose a Rusia y creando el peligro de una inmensa potencia hegemónica en Europa (lo que apuntaría al corazón de la doctrina europea de USA). Tampoco creo que los británicos se acerquen a los Rusos porque eso los distanciaría de sus sempiternos aliados los norteamericanos. Pero… ahí sigue estando Asia. Creo que la carrera es ahora hacia el extremo oriente. Ya Europa continental pegó primero con un acuerdo de libre comercio entre la UE y Japón. Cuál será el próximo bofetón de este pleito?

En realidad… no importa, lo único que nos queda es decir, parafraseando a un político dominicano, ese Napoleón si que sabía… juá, juá, juá.

Hispania 2017: Agur, Agur, Bilbao

Este año tuve la oportunidad de visitar Bilbao y, por supuesto, reflejar algunos de sus rincones en fotografías. Tengo que confesar que con esta ciudad encontré una especie de complicidad (no sé si sería que andaba con amigos de toda la vida y con mi querida esposa). Es por eso que, de manera inusual para mi, me tomé la libertad de jugar con algunas de las fotos y le di algunos efectos de edición que espero que no ofendan a algún bilbaíno perdido que encuentre estas páginas. Bueno, sin más, aquí van, empezando por las nocturnas y terminando por las diurnas.

Inicio con esta foto nocturna que está casi sin retocar:

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Y sigo con esta a la que le di un retoque como de pelicula de los años 50.

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Estas dos estan incrementadas en contraste…

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Esta tiene menos contraste y la dejé más al «natural» porque ya venía con buen constraste:

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La que sigue es un poco más abigarrada y confusa, pero es …. Bilbao.

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En la que viene, he jugado un poco con la «temperatura» de los colores, otra vez para darle un tono de película vieja:

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Esta está un poco «aplanada» para que parezca como un poster:

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Y sigo…

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Aquí empiezan las tomas diurnas con una imagen «moderna» (el edificio de Iberdrola).

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Estas son de postalita…

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Y cierro con el inefable Guggenheim:

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El yo del 2003 – una hilarante cápsula del tiempo…

Estuve haciendo limpieza de fin de año en uno de mis viejos discos duros y encontré ( !Oh sorpresa! ) una hoja que escribí en Julio del 2003 para resumir a un funcionario dle gobierno cuáles serían las «ventajas» de una sociedad más interconectada (por el internet se entiende).

Ha sido como cuando vemos las fotos viejas en las que estamos flacos y con ropa ridiculísima. Pero, bueno… no tanto. Aquí les va:

IMPACTO DEL MEJORAMIENTO DEL ACCESO A LA TECNOLOGIA DE LA INFORMACIÓN EN LOS INDIVIDUOS

A través de los años se ha hecho evidente que sólo la mejora de los recursos humanos y su capacitación en procesos de mayor valor agregado generan una mejora tangible en los niveles de prosperidad y en el acceso a la riqueza.

Esto ocurre tanto en la producción de bienes como de servicios. Como ya hemos visto, un aspecto vital de tal proceso de capacitación está relacionado con el acceso a la información y el manejo de las tecnologías relacionadas con la información. Este tema ha sido declarado de prioridad estratégica en la Unión Europea, la cual ha propuesto a los siguientes como objetivos de su gestión Comunitaria:

<<Inicio de la Cita>>

  • Las empresas y los ciudadanos deben tener acceso a una infraestructura de telecomunicaciones barata y de calidad mundial y a una amplia gama de servicios.
  • Cada ciudadano debe contar con las calificaciones necesarias para vivir y trabajar en esta nueva sociedad de la información.
  • Se debe considerar prioritaria la formación permanente como elemento básico del modelo social europeo.

<<Fin de la Cita>>

Esto debería alcanzar el ambicioso objetivo de convertir la Unión en la sociedad basada en el conocimiento más competitiva del mundo para 2010. Si a esto aspiran las naciones de la UE, sería sensato pensar que debe considerarse como parte de un programa nacional de mejoramiento de la competitividad.

El esfuerzo por parte de las autoridades Dominicanas para garantizar el acceso a las tecnologías informáticas produciría, desde nuestro punto de vista, los siguientes beneficios:

  1. la mejora de las posibilidades de colocación en un mercado laboral global (de hecho ya miles de dominicanos trabajan para empresas que proveen servicios remotos desde la RD para otras empresas que están enlazadas digitalmente).
  2. Mejora del acceso a los servicios del gobierno.
  3. Facilidad de acceso a la educación virtual a costos reducidos con respecto a los esquemas tradicionales de presencia física en el aula, que limitan tal acceso.
  4. Posibilidad de obtención de información sanitaria, epidemiológica, meteorológica o de defensa civil.
  5. Refuerzo de la estructura democrática, permitiendo una participación más informada en los foros de opinión y acceso a la información sobre gestión gubernamental.
  6. Mejora de los intercambios comerciales con la posibilidad de adquirir bienes de manera remota, sin necesidad de desplazamiento, y el trámite de órdenes y documentación referente a procesos logísticos, con lo que mejoraría la eficiencia de las transacciones entre empresas.
  7. Integración al esquema productivo nacional de ciudadanos con discapacidades o confinados a sus hogares por roles de género.

¿PARA QUÉ EXISTE LA REPÚBLICA DOMINICANA? (aplicar a cualquier pais del mundo)

Aquí les va un articulo que tenía preparado hace algún tiempo y que espero que disfruten.

Un Abrazo. CELL

Visto que la premisa esencial en el origen de un estado nacional, al formular políticas  públicas, es dirigirlas a la creación de ciudadanía, así como al fortalecimiento de las prácticas ciudadanas y los servicios de gobernanza vinculados a estas prácticas; se hace evidente que primero tiene que estar adecuadamente definido el concepto de ciudadanía. Por supuesto, tal concepto depende de cuáles sean las razones que nos motivaron a emerger como un estado nacional independiente. Dicho de otro modo: ¿Para qué existe la República Dominicana? ¿Qué perseguían nuestros fundadores cuando proclamaron nuestro estado nacional?

Lo mismo ha pasado y sucede con la emergencia de cualquier otro estado nacional: las razones y motivos para su surgimiento preceden al documento de Constitución que les confieren marco fundacional.  El documento más importante de la historia de un estado nacional no es entonces,  siguiendo este razonamiento, su constitución. El enunciado o proclama más importante es la declaración de su independencia. Si hiciéramos una analogía con los modernos sistemas de administración organizacional, la declaración de independencia sería un documento nivel uno, tal como las políticas establecen: para qué existimos, por qué debemos existir y qué queremos hacer; la constitución sería así un documento nivel dos, que establece quién hace qué cosas bajo cuáles premisas; y el resto del marco legal, leyes, disposiciones, reglamentos, códigos, decretos, ordenanzas, serían documentos de nivel tres, que dicen cómo se hacen las cosas.

En la historia de la primera república americana, los Estados Unidos de América, tal objetivo esencial se puede resumir en el “derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. De esta promesa emerge todo lo que viene después y que configura el funcionamiento de ese estado. La República Dominicana es un caso interesante, porque en su devenir político y jurídico no se ha prestado gran importancia a sus declaraciones “ab origine”,  para cada uno de los diversos períodos republicanos. Los dominicanos hemos optado por reformar nuestra constitución en casi cuarenta ocasiones para integrar a ella los conceptos y tendencias más recientes acerca de las innumerables teorías sobre el progreso o “desarrollo” del pueblo y nación dominicanos. Todo esto sin plantear vinculación alguna entre las versiones más recientes de sus constituciones y sus declaraciones de propósito originales.

Sería más que interesante, importante, sin embargo, que estudiáramos nuestras declaraciones base, tal cual fueron formuladas, y tratáramos de entender de qué se trata nuestro ejercicio ciudadano y de dónde parte la legitimidad de nuestros procesos de formulación de políticas públicas.

Nuestro país tiene, no uno, sino tres documentos trascendentales que explican por qué queremos ser un estado nacional independiente. Estos tres documentos, en orden cronológico, son: la llamada “Declaración de Independencia del Pueblo Dominicano” proclamada por el doctor José Núñez de Cáceres, el 1ero de diciembre del 1821; luego el llamado “Manifiesto de los Habitantes de la Parte del Este de la Isla” antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de su separación de la república haitiana; que data de febrero del 1844, y el “Acta de la Restauración de la Independencia”, redactada en 1863.

Somos de opinión que nuestra elaboración de políticas públicas tiene que partir de estas declaraciones de para qué existimos, orientándonos a tratar de alcanzar los objetivos que se esbozan en estas declaraciones. Por supuesto, los tiempos cambian y estos documentos tienen que ser vistos a la luz de las libertades prevalentes en cada período, pero siempre para beneficiar en su interpretación al pueblo por y para el cual se originan tales declaraciones.

Veamos resumidamente estas trascendentales declaraciones de independencia y dominicanidad:

1821 – Declaración de Independencia del Pueblo Dominicano.

Esta declaración, que los dominicanos conocemos como  de la Independencia Efímera, porque sería anulada con la eventual ocupación haitiana comandada por el presidente de ese país, Jean Pierre Boyer, tiene que ser entendida como surgida de una administración española completamente indiferente a la situación de su colonia de Santo Domingo. Es importante recordar que desde 1809 imperaba una especie de “administración suspendida”, conocida por los dominicanos como período de la “España Boba”, puesto que España se centraba en manejar su guerra contra la ocupación francesa, como parte de las guerras napoleónicas, y las insurrecciones independentistas de sus otras, y más económicamente importantes, colonias en Norte, Centro y Sudamérica.

Mientras tanto, en Puerto Príncipe, el presidente Boyer probablemente temía que una nueva y débil república independiente fuera ocupada por alguna potencia europea, principalmente Francia, que podría reinstaurar la esclavitud y usar el territorio oriental para lanzar ataques contra Haití.

Los elementos más importantes de esta declaración se pueden resumir en lo siguiente:

  1. Las querellas de los habitantes de la parte oriental de la isla para con la metrópoli. Resalta en esta lista de agravios el lamentable estado de las finanzas de la colonia y la indiferencia de España para con la que Núñez de Cáceres considera como la más leal de las colonias.
  2. La preferencia de los oficiales españoles para con sus connacionales peninsulares en detrimento de los servidores de origen criollo y la mengua en las arcas causada por la importación de oficiales desde España.
  3. Los procesos de independencia de los nacientes estados americanos como prueba de la llegada de la era de nuevos y vigorosos estados para sustituir a la decadente España.
  4. La reivindicación del derecho de los locales a ser gobernados localmente y menciona los beneficios de tal gobierno.
  5. Establecer una eficiente administración de justicia que, gastando menos, haga más y encargarse de la educación de la juventud como única vía para alcanzar una “pública felicidad”.
  6. Dedicarse al fomento de las artes, la agricultura y el comercio como “únicas y verdaderas fuentes de riqueza de los pueblos”.
  7. Promete arreglar las cuentas del nuevo gobierno de manera que no se gaste más de lo que se ingrese como renta y lo que permita la riqueza territorial.
  8. Mantener puertos abiertos para el comercio con las naciones que puedan abastecer las necesidades del territorio de este nuevo estado nacional.
  9. Deja en claro que el gobierno del nuevo estado queda separado por completo de España y no mantiene ninguna obligación de las que le ataban a la metrópoli.

Como vemos, en el caso de esta proclama de Núñez de Cáceres encontramos una temprana preocupación por el equilibrio presupuestal, la judicatura como un servicio confiable y por la provisión de educación para la juventud, aunque no hace mención de otros posibles servicios de gobernanza como la salud y la seguridad pública.

Abordemos ahora las dos siguientes y trascendentales declaraciones de independencia dominicana:

1844 – Manifiesto Trinitario

Esta proclama es la que contiene mayor vocación de vigencia debido a que el estado dominicano actual se reconoce como la continuidad jurídico-política del que fuera proclamado por los trinitarios en ese febrero del 1844. Como otros documentos de este tipo, el Manifiesto Trinitario de 1844 se inicia mencionando una larga lista de agravios, reales o percibidos por la población. Luego plantea argumentos jurídicos sobre la ilegitimidad de las aspiraciones de haitianos de gobernar este lado de la isla, y culmina con una desiderata sobre el estado que aspiramos tener. Repasando los propósitos de los independentistas podemos señalar algunos como importantes porque representan el pensamiento liberal de la época con una gran fidelidad. Dichos propósitos son:

  1. Establecer el territorio de la nueva república dentro de los viejos límites de las colonias Francesa y Española según los tratados firmados en Europa y acepta la validez de los mismos como continuidad de estas gestiones.
  2. Se rechaza la imposición de una constitución haitiana sin que la misma hubiera sido refrendada por los representantes de esta población.
  3. Se garantizará la democracia y la libertad, quedando abolida la esclavitud.
  4. Se establecerá la igualdad de derechos civiles y políticos “sin miramientos para con las distinciones de origen y nacimiento” (sic).
  5. Se considerará la propiedad como inviolable y sagrada.
  6. El catolicismo será religión oficial del estado, pero en un entorno de libertad religiosa.
  7. Se protegerá la libertad de prensa.
  8. Se establecerá la responsabilidad de los funcionarios oficiales ante la ley.
  9. Se elimina la pena de confiscación de bienes por crímenes y delitos.
  10. Se establece el estímulo y protección de la instrucción pública a expensas del estado.
  11. Se reducirán al mínimo posible los derechos o impuestos a pagar por parte de la población.
  12. Se hará amnistía de las posiciones políticas de todos los individuos hasta la fecha de la proclama, siempre que se adhieran al nuevo régimen.
  13. Se conservan grados y empleos militares en la transición al nuevo estado.
  14. La agricultura, el comercio, las ciencias y las artes serán amparados y fomentados.
  15. Todas las medidas del nuevo estado aplican también a extranjeros residentes que vivan en armonía con las leyes.
  16. Se emitirá moneda con “garantía real y verdadera”.

Acta de Restauración de la Independencia (1863)

El acta de restauración de la independencia fue emitida a manera de carta dirigida a la entonces Reina Isabel II de España. En ella se conserva la forma ya vista de enumerar agravios. En este caso, sin embargo, la más importante y válida argumentación es que la anexión a España había sido llevada a cabo a espaldas de la voluntad del pueblo dominicano y a solo criterio del general Pedro Santana. De igual forma, y diferente a lo planteado por el manifiesto trinitario, el  acta es sumamente breve y solo plantea que la anexión es nula de pleno derecho, la República Dominicana sigue existiendo como entidad jurídico política y que se seguirá luchando hasta echar abajo el dominio español sobre nuestra parte de la isla.

Este documento no menciona de manera explícita la continuidad jurídica y política de la entidad emergida de la gesta del 1844, pero, al no denunciarla se puede inferir que la república que se pretende “restaurar”, es la misma que se fundara bajo las premisas del Manifiesto Trinitario. Lo más importante que contiene es la declaración de que los gobernantes no pueden actuar a espaldas del pueblo dominicano y los actos en los que incurran de esa guisa, devienen ilegítimos.

Cada uno de los documentos vistos plantea o reafirma una serie de conceptos que se han mantenido, en mayor o menor grado, a lo largo de todas las constituciones sucesivas que hemos disfrutado (o padecido según se vea). Pero si fuéramos a reducirlo a un grupo esencial de premisas, las mismas serían las siguientes:

1) El pueblo dominicano habita y deberá seguir habitando la parte correspondiente a la antigua colonia española de Santo Domingo según las fronteras establecidas en el tratado de París, como reversión del tratado de Basilea. De manera que, si queremos mantenernos alineados con los criterios fundacionales de la República dichos límites no deben ser tocados. Este aspecto también conlleva la creación de conciencia para la integridad territorial y la preservación de los espacios habitables. (Proclamas de 1821, 1844 y 1863)

2) El estado nacional dominicano es democrático desde sus orígenes y debe buscar siempre las condiciones que propicien mayor equidad e igualdad de derechos entre sus ciudadanos y residentes legales. De aquí se extiende que debe haber elecciones libres y los ciudadanos tienen que recibir la información necesaria para que ejerzan su derecho al voto en condiciones de equidad, e igualmente la ley debe ser aplicada a todos por igual sin inquina, pero sin impunidad. (Proclamas de 1821 y 1844)

3) El estado dominicano debe facilitar la educación de todos los jóvenes que habitan su territorio, a sus propias costas. El alcance de esta educación debería, en consecuencia, ser lo suficiente como para alcanzar habilidades productivas en algún nivel, visto que el objetivo expreso es ayudar a mejorar las condiciones de vida generales. En una interpretación más favorable aún al pueblo dominicano, se debe también asegurar la educación de los adultos que no hayan recibido tal oportunidad promover la tecno-ciencia como forma de fomentar el desarrollo de las mencionadas habilidades productivas. (Proclamas de 1821 y 1844)

4) El gobierno del estado debe fomentar la agricultura, el comercio y las artes (Proclamas del 1821 y 1844), así como las ciencias (Proclama del 1844). Esto nos lleva a la presente contextualización de que las instituciones del estado deben encaminar pasos para mejorar las habilidades de los ciudadanos en los aspectos vinculados a la tecno-ciencia y su aplicación práctica en la agricultura, el comercio y la industria.

5) El estado debe proteger la libertad de prensa y, por vía de extensión, la libertad de expresión en todos sus ámbitos (Proclama del 1844). Para ello se debe propiciar un entorno amistoso hacia la expresión crítica y esto nos devuelve al proceso educativo.

6) La propiedad privada debe ser inviolable para el estado dominicano (Proclama del 1844) y se deben crear mecanismos que garanticen la seguridad jurídica de la misma y las debidas facilidades para su intercambio, adquisición y traspaso.

7) Los impuestos establecidos por el estado deben ser mínimos (Proclama del 1844) y los gastos del estado austeros (Proclama del 1821), con lo cual se deben sentar las bases para un presupuesto equilibrado que no endeude al patrimonio nacional.

8) Los funcionarios del estado deben ser responsables ante la ley, de lo que emana que el estado debe establecer mecanismos de supervisión y auditoría que establezcan tal responsabilidad (Proclama del 1844), así como una estructura jurídica que dé seguimiento a este objetivo.

9) La moneda emitida debe tener respaldo real en la economía y el estado no puede permitir que la confianza en su moneda se deteriore (Proclama del 1844) con lo que el estado también debe prestar atención a su política monetaria y manejarla con prudencia.

10) Las gestiones efectuadas por los mandatarios a espaldas de la voluntad del pueblo serán nulas de pleno derecho y el pueblo dominicano debe tener herramientas para removerlo o destituirlo en caso de que sienta su confianza traicionada. Por extensión, la voluntad del pueblo tiene que ser consultada con frecuencia sobre temas de interés nacional, o local, según sea el contexto.

Santo Domingo, Octubre del 2017

Hispania 2017: Pola de Allande

Para mis amigos traigo unas cuantas fotos del pueblo natal de Tere, mi mujer, espero que les gusten.

Esto es Pola de Allande:

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Y estas son algunas de sus vistas más emblemáticas:

Aquí algunas otras:

Y, finalmente, un lugar que sólo conocen los más «allandeses» de todos, nada menos que «la fuente de los enamorados». Dicen que quien bebe de esta agua permanecerá enamorado de quien le haya llevado a beber. A mí me hicieron beber. Ahora hay que ver que viene.

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