Hoy he pasado el día, al igual que otros seis millones de dominicanos, esperando los resultados de nuestras elecciones (ver las otras dos entradas de mi BLOG). Excepto uno de los resultados, los otros no me llaman la atención ni me sorprenden.
Pero ese que me llama la atención es el de la alcaldía de Santo Domingo. Todo parece indicar que el alcalde de esta ciudad vetusta, que tiene quinientos años a cuestas, abandonara su puesto que ha venido desempeñando los últimos catorce años.
Y se me ocurre recordar lo que escribió Borges en su poema “El General Quiroga va en Coche a la Muerte”
Junto a los postillones jineteaba un moreno.
Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
El general Quiroga quiso entrar en la sombra
llevando seis o siete degollados de escolta.
Esa cordobesada bochinchera y ladina
(meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
Aquí estoy afianzado y metido en la vida
como la estaca pampa bien metida en la pampa.
Y me da la gana de pensar que ese machismo arrogante del general Quiroga rodeó en algún momento al inefable Roberto, quien barruntaba, trago de whisky de 18 años en mano, algo como lo que pensaba Quiroga, siempre según Borges, “esa dominicanada bochinchera y ladina, ¿qué ha de poder con mi alma?”.
Pero hoy, desde mi palomar (vivo en un piso 12) y trago de Bourbon en la mano, hablo por esa masa bochinchera y ladina, y lo hago para explicar ese “palo de la gata”, porque explicar es de caballeros y porque 14 años de relación ameritan algo que decir.
Querido Roberto,
Resulta, Roberto, que de repente nos caes mal. Ya no te queremos. Y esta repentina y quemante pasión nos llega por el helicóptero y las ínfulas, por no ser nuestro vecino y por vivir en un resort, por los pretorianos y el trato, por la chulería y la sordera de ocasión, por las piscinas llenas en sequia, por el zooberto, por las luces y porque nos da la gana.
Por todas esas cosas, te dedico esta cancion de la cual pongo el vínculo al pie de estas líneas. Es una canción digna de ti. Es urbana y elegante, es Piazzolla, es de las 500 canciones del soundtrack de mi vida y desde acá arriba, viendo las luces de la ciudad a mis pies, la encuentro mas hermosa. La pieza se llama “Oblivion”, que en inglés significa todo aquello que se olvida, lo que se queda más allá de la memoria. Estas son las acepciones del diccionario:
1.
the state of being completely forgotten or unknown
2.
the state of forgetting or of being oblivious
3.
the act or process of dying out; complete annihilation or extinction
Te la dedico porque suena bien y porque el título predice lo que pensaré mañana: Roberto, … me suena … ¿que Roberto?
Para todo lo demás, como dice el anuncio de la tarjeta de crédito, te digo: Fuiquiti, fuiquiti. Abrazos, Yo.
Esta es la cancion:
https://www.youtube.com/watch?v=Ya–_G0nC5k
Que la disfrutes.
Santo Domingo, 15 de Mayo del 2016.